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Mostrando las entradas con la etiqueta Ellas. Mostrar todas las entradas
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martes, 24 de abril de 2007

Las chicas siempre seremos chicas

Después de un fin de semana rodeada de opciones recreativas que NO PUDE aprovechar he sacado las siguientes conclusiones:

1. Un muchacho israelí descomunalmente guapo es todo lo que se necesita para que las lesbianas feministas más radicalmente comprometidas de este país peguen un salto cuántico de vuelta a la acera heterosexual.

2. El tema del que más hablan las mujeres que hacen dieta es: cuál postre se van a comer

3. Algunas mujeres están mucho más dispuestas a compartir babas y bacterias que espacio físico, por ende, pegan el grito al cielo si se sugiere compartir cama, pero beben todas de la misma botella y se meten juntas al jacuzzi sin ningún reparo.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Semántica

Escucharte se me ha vuelto segunda naturaleza. Está junto al resto de mis pequeña rutinas placenteras: tomar café negro y caliente, leer a las bloggeras habituales y asomarme a tu puerta para hacerte preguntas inverosímiles que por suerte vos todavía me contestás. No sé por qué, pero se me ha vuelto una urgencia navegarte como si fueras un laberinto de canales semánticos.

viernes, 9 de febrero de 2007

Coco

Ayer por fin nos sentamos Coco y yo a tomarnos la cerveza que hemos postergado por tantas semanas. Coco como de costumbre estaba llena de historias teñidas de auto-censura que poco a poco me fue poniendo sobre la mesa para que yo se las blanqueara y pudiera sacarlas a pasear a la luz pública. No deja de enternecerme ver a este mujerón tan nerviosa y self-conscious pensando que yo voy a pensar quien sabe cuantas barbaridades sobre su political incorrectness. A medio camino se ríe, se relaja y se acuerda que está en territorio amigo y que puede guardar la sombrilla porque aquí no le va a llover.

Inevitablemente y como quien no quiere la cosa me pregunta por esa amiga común que tanta falta le hace pero cuyo nombre se niega a pronunciar en voz alta. Ay Coco, cómo te duele! ¿Por qué será que a veces nos obligamos a hacer cosas sin querer? (cantaría la Torroja...) A la mesa sigue llegando más cerveza y mientras hablamos de una amiga tuya la que camina con cuidado soy yo, no vaya a ser que se me note más interés del debido, luego de que he jurado lo poco que la pienso y lo rápido que se me ha olvidado que existe.

Conforme avanza la noche comienzan las confesiones de ambos lados de la mesa: sí, de vez en cuando salgo con él, pero sobre todo es por los amigos comunes; sí, ya sé que estoy jugando con fuego, pero también es culpa de ella. Y así, nos dedicamos a darnos excusas mutuas para justificar, a veces la falta de voluntad, a veces la re-incidencia intencional.

Cocó me regala bienes preciados y en extinción: ligereza y levedad. Es tanta la gente que se/me toma tan en serio que la verdad no sé cómo he hecho para sobrevivir el último año sin Cocó.


martes, 6 de febrero de 2007

el bosque

medio paso atrás es todo lo que una ocupa para dejar de darse contra las ramas y poder ver el bosque. Anoche mi bruja predilecta tuvo la bondad de mezclar las porciones justas de alcohol, sarcasmo, tabaco y buena compañía. Salud, flaquita, por nosotras las malas que estamos tan buenas!

lunes, 5 de febrero de 2007

Anni

si esta peli tuviera soundtrack hoy sonaría
la furiosa guitarra de Anni

"...feels like reckless driving when we're talking
it's fun while it lasts, and it's faster than walking
but no one's going to sympathize when we crash
they'll say "you hit what you head for, you get what you ask"
and we'll say we didn't know, we didn't even try
one minute there was road beneath us, the next just sky

i'm sorry i can't help you, i cannot keep you safe
i'm sorry i can't help myself, so don't look at me that way
we can't fight gravity on a planet that insists
that love is like falling
and falling is like this."
AnnidiFranco

plop - crac - crac

ese es el sonido de mi cerebro cuando se desmaya por sobrecarga de ruido. Tus palabras repiquetean como un abejón que insistentemente se da contra las ventanas de mi aparentemente escasa empatía. Conforme vas hablando siento que estalla el epicentro en la base de mi columna y se me transforma la espalda en un enjambre de músculos engarrotados. Pasa la marejada y quedo tirada en las orillas de mi oficina, con la batería a punto de agotarse. Arrastro gradas arriba los restos de mi persona y tres picheles de café después, comienza a conectarse de vuelta la señal.

note to self: estos cueros no están hechos para la lluvia ácida

domingo, 4 de febrero de 2007

y bailamos

hasta que te quedaste sin aliento. Una vuelta tras otra yo te canté a conveniencia las letras de alguna salsa y vos te reiste. Cualquiera habría creido que se te quitaron las ganas de arrancarme la cabeza. Mientras un cigarro te ayudaba a recuperar fuerzas, yo dejé que otras caderas me marcaran los pasos. Esta noche el roncito oscuro y la fauna de otras mesas fue analgésico suficiente para calmarte la furia. A veces no sé si creerte que has depuesto la guerra y te miro de costado tratando de adivinar si tenés los ojos color paz o color estrategia.

viernes, 2 de febrero de 2007

Más allá del diálogo

Qué costumbre más innecesaria tienen las personas de querer adueñarse del deseo de una. Me parece francamente insoportable. Nunca he entendido los celos, pero me resultan aún más incomprensibles cuando me reclaman lo que potencialmente podría hacer, lo que creen que pienso hacer o le que digo que quiero hacer cuando estoy dormida.

Siendo el deseo una maravilla intangible que no se divide sino al contrario se multiplica cuando entran más personas en la escena, soy incapaz de procesar la necesidad de desarrollar un diálogo en los tres actos y cerrar el telón.

Vos: ¡estabas pensando en otra mientras cogías conmigo!!!!
Yo: ¿quién coños te dijo que yo cuando cojo pienso?

jueves, 1 de febrero de 2007

vos

que no sos para nada mi tipo, me tenés hecha una sopa. Nunca te he mordido las caderas y sin embargo podría jurarte que recuerdo cómo saben. Doy vueltas alrederor tuyo con las excusas más improbables que he escuchado. Quiero grabarme los contornos de tu cuerpo en las manos para ver si dejo de cogerme a otras cuando me asalta de improviso ese antojo irrefrenable de besarte el cuello.